Académica de IKIAM investiga sobre la Ranitomeya variabilis

La académica investigadora de la Universidad Regional Amazónica IKIAM, Sara Álvarez Solas, en colaboración con investigadores externos de la Universidad de Harvard y la Universidad San Francisco de Quito, con el apoyo de 4 estudiantes de IKIAM y un estudiante de la UTPL, lleva a cabo una investigación sobre el comportamiento de una especie de rana venenosa, Ranitomeya variabilis (familia Dendrobatidae) en la Reserva Biológica Colonso Chalupas.

Sara, dirige desde IKIAM y sus alrededor esta investigación que inició con la búsqueda intensiva de estos ejemplares. Esta especie de anfibio puede ser encontrada en bosques primarios y secundarios de la provincia de Napo y parece ser abundante en la Reserva.

Ranitomeya variabilis es una especie de anfibio cuya coloración llama mucho la atención (destacan el amarillo, negro y su vientre azulado), lo que la convierte en una especie atractiva para el público en general. Estos anfibios viven en bromelias a una altura promedio de 3 metros hasta los 7 metros de altura y su alimentación es clave (hormigas principalmente) para determinar el tipo de sustancias que secretan por la piel.

El primer objetivo fue organizar salidas de campo para colectar a las ranas y preparar un lugar idóneo para su estudio en semi-libertad. Así, se construyeron unos encierros, con la ayuda de los estudiantes de IKIAM, Ángel Cajas, Henry Carrillo, Stefanía Romero y Jaqueline Calero, acomodados con bromelias colectadas. Además, durante el mes de noviembre se intensificaron las salidas de campo con un nuevo integrante, Oscar Veloz, estudiante de ingeniería ambiental de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) quien realizará su proyecto de grado con esta investigación.

Una vez capturado el ejemplar pasa a ser liberado en el “ranario o terrario” que se ha implementado exitosamente en las instalaciones de la Universidad IKIAM para posteriormente realizar los estudios comportamentales y de elección de hábitat, nos comenta la directora del proyecto.

Adicionalmente, es una especie que tiene mucho interés por su toxicidad y sus posibles aplicaciones en biotecnología. Por este motivo se mantiene una colaboración con Lauren O´Connel, de la Universidad de Harvard, para el trámite de un convenio específico que permita estudiar las sustancias secretadas por la piel de estos anfibios, cuando la colonia esté establecida. Juan Manuel Guayasamín, de la Universidad San Francisco de Quito, apoya esta investigación a través de una perspectiva genética, estudiando las poblaciones de la Reserva para determinar y confirmar su taxonomía, confusa en muchas regiones del Napo.

Con estas investigaciones se busca conocer más acerca de la estrategia de alimentación, la flexibilidad a la hora de adaptarse a determinadas condiciones, la elección de su hábitat (en función de la altura, el gradiente altitudinal, el tamaño de la bromelia o la microfauna que contiene) y las estrategias reproductivas de la Ranitomeya variabilis; al mismo tiempo que se amplían los conocimientos de esta especie para planes de manejo y conservación, así como el análisis de sustancias tóxicas y alcaloides con potenciales aplicaciones para el ser humano.

Los estudios comportamentales en anfibios son muy escasos y sabemos muy poco acerca de las necesidades de especies que queremos conservar por diferentes motivos, de ahí la urgencia de investigaciones de este tipo.

Video: cortesía Sara Álvarez